miércoles, junio 21, 2006

Los Niños y la exposición musical a temprana edad.






Fotos:
1. Gisel Osuna López. Violinista. EAC Symphonic Orchestra
2. Marcos Alvarez (drums), Weston Johnson (trumpet). JSA Junior Band 2003.
3. Denisse Avena (clarinetista, pianista); Shannan Call, Cynthia Holguín, Vanessa Nielsen, Diego Bustillos (Sax) y Weston Ball. JSA Jr. Band.

4. Alumnos de la JSA Orchestra. 2003-2004. Julián Barrio & Lily Vélez (violin) y Justin Call al centro. Gandhi Cervantes (Sax Barítono).
5. Elías Osuna López (Cello), Landon Roper, Gisel y amigos (Octavio Pulido). EAC Chamber Orchestra, Thatcher AZ.

Mi primer encuentro con un instrumento musical fué una melódica alto Hohner adquirida originalmente para mi madre como un regalo de mi padre, pero que inmediatamente la descubrí en casa, la monopolicé e hice mía. Después nunca tuvo otro propietario ni usuario. Luego, un minúsculo acordeón prestado de una prima que me hizo coordinar de manera empírica aún mi incipiente coordinación armónica y rítmica y de pronto un maravilloso regalo inesperado por mi Tío Sergio, un hermoso acordeón italiano Renata de 120 bajos el cual me abrió posibilidades ilimitadas en cuanto a la práctica del concepto musical, el dominio del sonido y el tiempo.
Esto inició no tan temprano como yo hubiese querido dadas las expectativas y entendimiento de mis progenitores en cuanto al inicio formal de una educación musical, pero, que yo recuerde, mi verdadero despertar ocurre al momento en que mis padres me inscriben en la Academia de Música "Francisco Martínez Cabrera" de mi natal Mazatlán, Sinaloa, para empezar un curso que se prolongó cuatro años sobre Solfeo, Teoría e Historia de la Música, impartido por maestros que ahora son luminarias en el ambiente pedagógico de la localidad porque de sus enseñanzas muchos de los egresados de esa escuela sentamos bases sólidas en cuanto al concepto musical que en nuestra niñez nos enseñaron.
Recuerdo el método de Solfeo que era nuestra base ("Solfeo de los Solfeos", Henry Lemoine) y que el Profesor Lucio Iñiguez Salazar nos condujo de la mano, lección tras lección hasta que eramos, con nuestros escasos 7 años, consumados solfistas y así, continuamos con otros mentores como el Maestro Roberto López Sánchez y Amador Valdéz.
Me es muy grato rendir tributo a estos hombres que entregados a una labor de verdadera filantropía docente moldearon nuestra afinidad en un sentido pedagógicamente organizado.
Y el punto de este blog es precisamente el comentario insistente del título. La exposición temprana a la práctica musical en los niños, especialmente en esta época de tantas "oportunidades perdidas". Y este término entre comillas expresado -déjenme decir que lo utilizamos mucho en el área médica, epidemiológicamente hablando-, lo referimos cuando desaprovechamos la oportunidad de inmunizar a un niño, a un joven o a un adulto y así, quitarle la ventaja de estar a salvo de contraer la o las enfermedades correspondientes a la prevención que otorga una vacuna. ¿Porqué las "oportunidades perdidas" en ésta época de tanta inclusión tecnológica en casa?
Es sencillo. Con el advenimiento de la informática, hemos visto cómo nuestros niños, nuestros hijos, han crecido en el ambiente casi ilimitado de la distracción que brinda el Internet en el aspecto de pasatiempo y como medio de acceso a todo tipo de información. Esto es algo a lo que están expuestos desde antes de que aprendan a leer y escribir. Si los padres, si la familia, no tienen un historial de exposición artística en cualquier disciplina, no solo musicalmente hablando, es muy, muy difícil, si no remota la posibilidad de que insten o animen a los hijos a adquirir una inducción en un apartado artístico, llámese música, artes plásticas, baile o drama.
Más aún, en muchas culturas, esto se aprecia con reserva, y más que todo, se insta a los pequeños a que tomen mejor otras posibles actividades relacionadas con el sexo o con las preferencias de los padres y éstos creen satisfacer y apoyar de manera suficiente el desarrollo psicomotriz de los pequeños brindándoles el acceso a los juegos digitales y con la adquisición del consabido equipo informático casero ven satisfechas cualquier otra oportunidad de sensibilización artística para sus hijos, amén de la inevitable presencia de la televisión en casa.
Tal vez ofenda a muchos "enajenados" digitales, pero señalo como ejemplo el punto de extremo en la estupidez humana hace pocos años cuando los padres, preocupados por estar en sintonía con los juguetes modernos, casi obsesivamente brindaron a sus hijos las mascotas digitales como el casi obsoleto y desaparecido (¡gracias al cielo!) "tamagochi". Un mejor nombre para ese artefacto inservible hubiera sido... mejor no lo digo. En fin.
  • Perdemos la oportunidad de sensibilizar a temprana edad a los niños a una disciplina artística (musical) cuando cedemos ante la creciente distracción tecnológica, informática y demás en casa.
    Soy un firme defensor de la importancia de exponer a temprana edad a los niños a un ambiente artístico, pero, concisamente a la música, brindándoles la oportunidad de contar con un instrumento en casa.
    Es una inversión. Es un regalo que nunca, jamás, habiendo sido otorgado en su momento a los niños , los padres podrán tener la visión completa de lo que están deparando para ellos. Es posible que un teclado o un piano, el violín o el cello de 1/2 o de 3/4 apropiado para el "tamaño" de un niño o niña, abra posibilidades infinitas que culminarán con la realización de un talento excepcional que se prolongará durante una vida y por ende, por generaciones. Al exponer a un pequeño al inicio de la práctica musical, sin duda se están sentando las bases del principio de varias generaciones de artistas o, al menos, de personas que complementarán su profesión y actividades de trabajo con el cultivo del arte.
    En la actualidad existen a nivel mundial tendencias seriamente organizadas y que han dado lugar a escuelas de formación o de interacción temprana para los niños con el ambiente musical.
    Estas son conocidas como "Influencias contemporáneas sobre la educación musical en los niños" y solo quiero mencionar tres métodos que usualmente son utilizados según el país y/o la influencia cultural vigente en la pedagogía musical del medio.
    Uno, el Método CARL ORFF tiene como objetivo básico subyacente la formación de la facultad creadora del niño, que se manifiesta por la capacidad para improvisar. El punto de partida de este método de Orff es el ritmo, que en fase inicial se enseña por medio de patrones verbales que el niño puede comprender con facilidad. Gracias a este método se forma una comprensión más clara del contraste sonoro, la dinámica, el fraseo y el valor de las notas. Se usan las palmadas, golpes en las rodillas (patschen), zapateos, chasquidos de dedos e instrumentos de percusión como el glockenspiel, el metalófono, el xilófono, el bordun (instrumento de dos cuerdas), los timpanis o timbales en juegos de tres, tambores de diversos tamaños y otros como los címbalos, triángulos, sonajas y campanillas. Tambien es usual aquí introducir las flautas dulces y los vasos de agua afinados. Las experiencias melódicas del método de Orff comienzan con la tercera menor descendente (pues los niños están familiarizados con este intervalo) y la extensión se amplía gradualmente hasta la inclusión progresiva de la escala pentáfona (do, re, mi, sol, la).
    Otro método en vigencia, el de Zoltan KODALY implica que la educacióm musical de los niños no debería comenzar después del jardín de niños y que los años entre la edad de 3 y 7 años eran o son muy formativos y el período más importante del desarrollo infantil.
    Kodály también consideraba que las tonadas pentáfonas eran especialmente adecuadas para las experiencias iniciales de los niños, pues el infante (kindergarden) no debe preocuparse por los semitonos de la escala diatónica y, así pues, puede lograr una "entonación clara". El método Kodály considera la representación gráfica sencilla de los elementos rítmicos que corresponden al trazo descendente único de la negra (cuarto) y a los dos trazos descendentes unidos por una ligadura del par de corcheas (octavos), utilizando dibujos de botas, cerezas, casitas para pájaros, patitos, etc. Mientras que Carl Orff se preocupaba más por la creatividad y experimentación musicales, Kodály sostenía con firmeza la necesidad que los niños aprendieran a leer música y que era (es) deseable usar el sistema de solfeo como fundamento para formar la sensación interna de los intervalos. Me identifico más con este método porque sin saberlo, me afectó positivamente a mí. Este sistema es posiblemente más conocido entre los educadores musicales estadounidenses, utilizando el uso de señas o posiciones manuales, cada una de las cuales designa un grado diferente de la escala. En otro blog publicaré una copia del código de señas manuales para designar los tonos de la escala, las cuales, según algunas fuentes atribuyen la creación de las mismas al clérigo y editor inglés John Curwin (1816-1880).
    Ahora, aquí me detengo un poco e inserto este comentario. ¿Imagina a sus hijos de 4 o 6 años de edad cantando en un coro dirigido por un maestro y respondiendo afinadamente a las señas de sus manos que indican la afinación o tono a cantar? ¿Pueden ustedes imaginar que ese sistema prevalecerá en su inteligencia y lo entenderán y transmitirán sin problema a lo largo de su vida? ¿Podemos entonces, como corolario el comprender porqué existen "familias musicales" las cuales obsequiaron a sus pequeños, desde bebés casi, estas posibilidades de capacitación o sensibilización musical?
    Finalmente, en cuanto al propósito de este blog, un tercer método que llama mi atención es el Programa del Plan de estudios Musicales de Manhattanville. Este fué creado de 1965 a 1970 bajo la dirección de Ronald B. Thomas y fue patrocinado por el programa de artes y humanidades de la oficina de educación de Estados Unidos. Aquí, el estudiante funciona como músico en la mayor parte de sus actividades y, al participar en la práctica y uso de la música, se le motiva a aprender debido a que satisface necesidades personales y cubre objetivos propios de ejecución, composición e interpretación. Uno de los pilares de este programa es el método por descubrimiento, lo que hace que el estudiante participe en forma personal en la actividad creadora, sea en la composición, combinación o configuración de sonidos musicales y descubre por sí mismo los conceptos de organización e interacción que son fundamentales para la comprensión musical. Hace hincapíé en la pertinencia, es decir, se da mayor importancia a la música actual que sea más significativa para el estudiante. La música de antaño se hace parte del estudio de varias formas, pero dentro de un marco de referencia que es significativo hoy en día.
    En fin. Es obvio que uno u otro programa dependerá del modelo pedagógico musical elegido por la estructura escolar en cuestión y posiblemente el útimo programa sea más favorable para desarrollarlo en escolares de mayor edad o incluso en los estudiantes de secundaria, high school o incluso en algunas instituciones musicales en escuelas de música o incluso college.
    Pero, al grano, el mensaje fundamental es: Permitir al niño (edad?: 3, 4, 5 años) el que inicie con un "apego inmediato" (sigo hablando en términos médicos, --ahora de puerperio o postparto inmediato-) hacia un instrumento musical. Dar esa oportunidad. Hacer ese esfuerzo.
    Un estudio actual de pedagogos canadienses revela que la inversión de adquirir un instrumento musical para un niño (un violín, una flauta, un clarinete, aún un piano) tendrá como riesgo que pese a que inicialmente lo tomó con tal empeño visrtuosismo y dedicación en sus primeros años tocando destacadamente en una Jr. Band o en actividades de solista, al llegar a la edad de 12 años promedio, decidirá dejarlo temporal o definitivamente y se entusiasmará con otro instrumento.
    Tiempo y esfuerzo perdido? Frustación paterna? ¡Por supuesto que nó! Esto es una consecuencia natural del desarrollo psicomotriz y el ambiente social del jovencito o niña. Conlleva además una muy natural reacción ligada con frecuencia a los desafíos de la adolescencia y es en otras palabras, un riesgo calculado que no debiera detener el ánimo familiar o paterno por dar la oportunidad a los niños de iniciar con una sensibilización artística o el regalo de un instrumento.
    Pensar al llegar aquí en los que tuvimos la oportunidad de contar con acceso a más de uno o dos instrumentos. Fué fundamental para el desarrollo de una formación multidisciplinaria, la cual no hubiera podido ser solo en teoría, conociendo los diversos instrumentos en las láminas de la pared de la escuela o los libros de la clase de música en general. Saludos. EOR.

    Sugerencias bibliograficas sobre el tema:
  • Carl Orff "The Schulwerk-Its Origin and Aims", Music Educators Journal, vol. 49, num.5.
  • Doreen Hall, Teacher Manual, Music for Children (Maguncia, Alemania: B. Schott´s Söhne, 1960.
  • Helga Szabó, The Kodály Concept of Music Education (Londres: Boosey & Hawkes Music Publishers Ltd.).
  • Ronald B. Thoms MMCP Synthesis: A Structure for Music Education (Bardonia, N.Y. Media, Inc., 1970).
  • Robert L. Garretson. Music in Chilhood Education. Prentice-Hall, Inc.

martes, junio 20, 2006

Coral Moroni, México, D.F.





viernes, junio 16, 2006

Camerata de Alientos 2001 Academia Juárez.





Flauta: Crystal Whetten, Oboe: Mindy Call, Bb Clarinets: Claudia Chávez & Jill Robinson. Eb Alto Clarinet: Elías Osuna R. Bb Bass Clarinet: Rachel Johnson. Academia Juárez. 2000-2001.

En la foto de abajo a la derecha, Edgar Meraz Tejada, Ingeniero de la grabación efectuada en el auditorio de JSA, 2001. Un agradable sabor de boca y excelentes recuerdos de estas talentosas ejecutantes de alientos, alumnas de mi primera generación en el Departamento de Música de la Academia Juárez.

Violinistas JSA. Varias generaciones: 2001-2006.






Varias generaciones de alumnos de violín, viola y cello. Departamento de Música de Academia Juárez. Maestro: Elías Osuna R.
Foto 1: Abby Christansen y compañeros. Violín Sec-2. (2005).
Foto 2: Gisel y Mariel Osuna y Julían Barrio. (2003)
Foto 3: Tyrell & Gay Longhurst. Gisel y Mariel Osuna, Rachell Call, Melissa Johnson y Lety Robinson
Foto 4: Full Strings. Clase 2005-2006
Foto 5: JSA Strings Ensemble. Víctor Sáenz (viola), Javier Sotelo (contrabajo), Julián Barrio, Cizdy Adhlí Beltrán y Mariel Osuna (violín), Celene Rocha (viola), Aline Torres (cello) y EOR. JSA 2006.

JSA Orchestra. Gira 2005. Dir. EOR.






Fotos diversas de la gira al interior de la República Mexicana de la Orquesta de la Academia Juárez.

Orquesta de la Academia Juárez. Casas Grandes, Chih.





Fotos varias de la Orquesta de la Academia Juárez, Casas Grandes, Chihuahua, MEXICO.

Los inicios. Coros EOR



En las fotos, el Coral Zarahemla (Centro Escolar Benemérito de las Américas, D.F., 1979) y la Mormontina (Centro de Estaca Camarones, D.F. 1975). Director: Elías Osuna R.
Los inicios de una práctica coral.

Ramón Noble, cumpleaños y Coral Moroni.


El Maestro Noble en su cumpleaños acompañado en su casa de la Cd. de México por el Coral Moroni. México, D.F., 1980.

RAMON NOBLE OLIVARES y amigos.


En la presente foto, El Maestro Ramón Noble Olivares acompañado por el Dr, Jerold Ottley (Mormon Tabernacle Choir), Elías Osuna R. y Eran A. Call (BYU), en el Tabernáculo, S.L.C. Ut., después del concierto mutuo de ambos coros (CORAL MEXICANO DEL INBA) en ese espléndido lugar (Salt Lake City, Utah, 1985).

Coros de EOR Varias épocas.


Foto superior: Coral Moroni, México D.F., 1979.
Imagen inferior: Palacio de Bellas Artes, México. EOR (izquierda) dirigiendo la Masa Coral, en el Festival Coral de Navidad 1981.

Los OSUNA y Los MERAZ, Escuela de Artes del Complejo Cultural Cuauhtémoc, A.C. 1995-2000

Esta foto corresponde a una escena común de actividades de la Escuela de Artes del Complejo Cultural Cuauhtémoc, A.C., en Cd. Cuauhtémoc, Chihuahua, MEXICO, durante el período de 1995 a 2000.
Sus fundadores, Elías Osuna Rodríguez y familia (en la foto, Elías Osuna R. en la flauta, Elías Osuna López al piano y Edgar Meraz en la batuta) y la familia Meraz encabezada por el Maestro Adolfo Meraz Medrano y sus hijos Edgar y Omar Meraz Tejada. La Escuela de Artes sentó las bases de un movimiento musical organizado en esta ciudad, con las actividades docentes en el ámbito musical que ahí se desarrollaron, coros de adultos e infantil, la primera orquesta filarmónica de la ciudad, ensambles de instrumentos y clases de piano, guitarra clásica, instrumentos de aliento (saxofón, clarinete, flauta transversa) e instrumentos de cuerda.
A la fecha, la repercusión de las actividades que fundamentaron la práctica musical en innumerables alumnos que iniciaron ahí sus primeros pasos se refleja en la apertura de actividad que existe en esta ciudad. El cambio de residencia del Dr. Osuna y su familia motivaron el que la familia Meraz se retirara de éste centro, pero la trascendencia de tan notables músicos es reconocida a nivel regional y aún internacionalmente: Los Meraz continúan con su gran labor de difusión y creación en todos los estilos como músicos con una ilimitada creatividad en "Sentimiento Latino". El Dr. Osuna está al frente del Departamento de Música de la Academia Juárez en Colonia Juárez, Casas Grandes y continúa con una labor de docencia musical con las orquestas y clases de diversos instrumentos en esa institución.

domingo, junio 04, 2006

RAMON NOBLE OLIVARES y su legado musical.

Hace ya varios años de la muerte de mi mentor, el maestro RAMON NOBLE OLIVARES, pilar de la producción coral en el plano de composición y arreglos en un vasto repertorio y estilos. Ya hacia el final de su vida, tuve la oportunidad como subdirector invitado del CORAL MEXICANO DE BELLAS ARTES -su coro en el cual plasmó su estilo y su obra- de acompañarle a giras en la Unión Americana visitando lugares y asociaciones corales como el mundialmente famoso TABERNACLE CHOIR, en Salt Lake City, así como auditorios como el Assembly Hall (también en SLC UT) y las Universidades de Brigham Young en Provo, Utah así como Ricks College (hoy BYU Idaho, en Rexburg Idaho).
En todos estos lugares, el maestro Noble era sumamente apreciado y respetado y durante los conciertos que ofrecimos al menos en las dos últimas giras en donde se incluyó un itinerario especial que abarcó desde el norte de México (Academia Juárez en Casas Grandes, Chih.,) siguiendo en Mesa y Tucson AZ, Las Vegas Nevada, Saint George, Payson, Orem, etc., constaté una cosa: el amor y el respeto que esta gente de tradición y cultura musical prodigaron al maestro y al Coral Mexicano del INBA.
Fué entrañable el concierto ofrecido en la sede del majestuoso Coro del Tabernáculo, una vez que éste concluyó la audición dominical y cantamos un breve repertorio mexicano para ellos y el público ahí congregado y luego, disfrutar del intercambio de música, discos y otros presentes por ambos directores, el Dr. Jerold Ottley y el Maestro Noble. Al siguiente jueves, el concierto ofrecido por nosotros en el Salón de la Asamblea de la manzana del Templo (Assembly Hall) despertó el ánimo de todo el público latino presente y fué conmovedora la respuesta de miembros del coro del Tabernáculo que en esa ocasión asistían como audiencia.
Porqué menciono estas anécdotas? Me llama la atención que el legado de un hombre que produjo tantas cosas de trascendencia e impulsó el movimiento coral en nuestro país, cuyas obras fueron además grabadas por importantes coros del extranjero (arreglos de La Bamba, Cielito Lindo, Estrellita, Quera Dios, Pica Perico, El Manisero, etc) y que fué catalogado como uno de los principales compositores de música para órgano (intérpretes regulares de la talla de Víctor Urbán) y compositor de innumerables obras y arreglos para guitarra clásica, se encuentre en un plano muy cercano al indolente olvido.
Debo recordar que algunos años antes de su muerte, el maestro fué galardonado con su ingreso como Académico de Número en el I.N.B.A. Y después de eso, qué?
No hubo dignos sucesores que continuaran su obra al frente del Coral Mexicano, más bien, éste se vió distorsionado y corrompido con los estilos mediocres de dirección y la música coral que adoptó. Y solo conservó el nombre en un vano intento para aprovecharse del lustre que le daba los méritos de su director y fundador de toda la vida de esta "noble" y mexicana asociación coral.
¿Y que decir de la producción coral del maestro? Perdida en la burocracia organizacional del Ex-Santa Teresa, la última sede de ensayos del maestro y en donde éste gigante de la dirección coral promovió los "Sábados Corales", serie de conciertos que agrupaba por temporadas a coros nacionales y extranjeros para beneplácito y deleite de la cultura musical de la época.
Otra vez, constato. Señalo con dedo de fuego. Encumbramos a talentos o músicos extranjeros con nombres anglosajones y de improbable calidad, pero nos olvidamos de nuestros valores.
¿Cuándo cambiaremos nuestra condición de alabar lo extranjero y ver con desdén aquello o aquellos de quienes en realidad deberíamos enorgullecernos o al menos, honrar su memoria?
La obra de Ramón Noble fué vasta. Con un empeño y sostén personal publicó escasamente dos antologías corales (Polifonías I y II) generosamente apoyadas por la Editorial Progreso (aplauso doble para esta editorial amiga del maestro), un modesto "Cantos y Cánones" en coautoría de apoyo con uno de sus más distinguidos alumnos, Félix Mora y un "Breviario Coral", cuaderno producido por Bellas Artes en un rudimentario formato qaue contenía los manuscritos del autor y donde señalaba los pasos fundamentales de su visión sobre la técnica coral.
Así, si no fuera por los arreglos que muy escasamente reimprimieron editoriales extranjeras de sus obras (Ricordi/Argentina, Bellwin Mills), y las miles de fotocopias que guardamos los ex-alumnos de sus arreglos y manuscritos con los cuales trabajamos y cantamos tantos coros, su obra estaría realmente perdida.
¿Cuándo reaccionarán en un desplante de conciencia nacional de valores nuestros funcionarios y burócratas gubernamentales a cargo de difusión cultural en instituciones a las que el maestro dió lustre como el propio Instituto Nacional de Bellas Artes en México?
Regímenes van y regímenes vienen y con ellos, el cambio completo de plantillas laborales en estas dependencias y el resultado; el olvido de nuestros valores y antecesores. Es deplorable.
Que este comentario sea un punto de partida para la discusión y el ferviente interés como un ex-alumno del maestro para iniciar la COMPILACION de su obra como compositor y arreglista coral, e incluso como autór prolífico para guitarra clásica y órgano, en la pretensión de publicar -no sé con el apoyo de qué instancias o iniciativas editoriales-, más material para los que ahora continuamos trabajando en diversas facetas de la producción musical coral o incluso instrumental.
Me apunto para proveer mi colección (vasta) de muchos de estos arreglos. Invito a todos los interesados a proveer un comentario a este blog que apoye esta iniciativa (u otra similar) en donde muchos saldríamos beneficiados por incrementar y contar con un acervo invaluable en esta información y obra musical.
Dr. ELIAS OSUNA RODRIGUEZ. Musikalize. Chihuahua, México, junio de 2006.

ELIAS OSUNA RODRIGUEZ

Este es un registro de las actividades y aportaciones musicales de ELIAS OSUNA RODRIGUEZ en diferentes disciplinas musicales, así como la oportunidad de intercambiar comentarios, experiencias y logros en planos afines de amigos, colegas y músicos en general sensibles a las vivencias y tareas de producción musical utilizadas en este medio como plataforma de comunicación.